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1 de abril de 2009
Para todas y cada una de las personas que por cualquier razón son atacadas bajo las líneas escritas por una pluma anónima.
Que sepáis que muchas otras sienten el insulto como propio, pero pensad que:
La vida no es un tormento, sino un regalo, no es una desgracia, sino una bella oportunidad.
Hay momentos malos, tragos amargos, circunstancias impertinentes. Pero vivir es la más apasionante aventura a la que estamos llamados los seres humanos. Vivir es amar, gozar, cantar, orar, trabajar, acompañar… entre otras muchas cosas.
Debemos vivir la vida con ilusión y optimismo mirando lo positivo dando lo mejor de uno mismo en la batalla de la vida. Pensando que el bien tiene más poder que el mal.
Alejando de nuestra vida el egoísmo que ahoga los mejores deseos.
Pensando que cada día podemos ser mejores, sabiendo que el mal nunca tiene la última palabra.
Empezando cada día con una sonrisa, que la obra buena más mínima es mejor para el mundo que la mejor de las buenas intenciones.
Porque una persona nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.
Y recordar que la verdadera grandeza, es como un río, cuanto más profundo, menos ruido hace.
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